martes, 12 de febrero de 2013

Polinomios








El país del miedo geométrico
y las putas aritméticas
de los corazones acorazados
de la verborragia
políticamente correcta.
El país de las vergüenzas
piadosas y del hidalgo
honor enredado en los molinos.
Del surco ensangrentado
en tierras yermas, de cunetas
con flores y rica servidumbre.
El país del canto y del espanto
de la moral, del cuento
de la literatura categórica
de la mutilación del pan y el vino
de la noche de San Juan
y la mañana de Sor Juana
de caballeros de verde gabán
y agujereadas gorras de lana
de zurras y de arropes
de animales heridos
de orinales hediondos
de soberbios epitafios
de castillos sin sueños
de duelos y quebrantos.

01/2013



sábado, 22 de septiembre de 2012

NOSOTROS, LOS TERCERMUNDISTAS


Nosotros, los tercermundistas
los que no llevamos pajarita en el cuello
ni pronunciamos discursos dolorosos
los que despertamos el tímpano irritable
los que promovemos la fe en lo civilizado y culto
pero nos crecen los enanos en el patio trasero
los que colonizamos el hambre
con el maíz y el trigo
y no nos ponemos de rodillas ante ningún fascismo
nosotros los barbudos, los pobres, los piojosos,
los que viajamos en metro y en bici
los que comemos al sol en el parque
sembrando con sudor el suelo
nosotros, somos humanos en vías de desarrollo.





viernes, 7 de septiembre de 2012

Quiero una oportunidad para volar...


"Quiero una oportunidad para volar
un minuto completo de emoción
un mundo donde nada esté hecho"

A.F.L.




FOTO CARLOS PEREIRA



domingo, 29 de abril de 2012

Foto  Francisco Mas Manchon
 


     Hay personas a las que ciertas cosas no les pasan desapercibidas.  Hay quienes deciden que su salvación está en pequeños actos, escapando de las insaciables jaurías humanas.  También hay quienes mueren y quieren que sus cenizas sean esparcidas en un campo de football.  Ríos humanos, cuerpo sobre cuerpo, fundidos en la sangre que alimenta esta nueva Babel.  La sangre de todas las victorias y todas las derrotas.  El lenguaje humano que se oculta siempre en un taller sin pan.  El canto de un nuevo mundo.  
     Vivir con la condena del presente se ha transformado en una costumbre poco atractiva: ver la cotidianidad sin arte.  Borrar de los hábitos las postales, los libros, los bancos de los parques.  Quedarse vagando para siempre entre las horas del yugo y las del sueño sin despertarse jamás.  Pertenecer a la historia desde la penumbra, desde un rincón donde no se decide quién será el próximo en abandonar su casa.
     Hoy Ramón Loureiro ha soñado que cosía un libro que no existe.  Pero no es un sueño.  Todos cosemos las páginas de libros que no existen.

Adriana Fernández Lagoa
29/04/2012

miércoles, 8 de febrero de 2012




..."he soñado con la VALENTÍA como otros sueñan con el poder, la riqueza o la salud."  
Leyendo a José Antonio Marina pensaba que la sociedad está cambiando, pero no "nuestra pequeña sociedad" sino la sociedad global.  Están apareciendo nuevas reglas y se están reformulando otras.  Sin embargo, una parte muy importante de esa sociedad todavía cree que es posible ponerse a resguardo volviéndose hacia los valores tradicionales, sin advertir que han nacido nuevos valores más fuertes y poderosos.  Mis amigos comienzan a estimarme más por lo que sufro que por lo que soy, porque el sufrimiento es la contracara de una sociedad de bienestar construída sobre la esclavitud y la corrupción, y eso les permite reafirmar unos valores caducos y endebles, frágiles y construídos sobre dogmas no sobre realidades.
El miedo es una de las patologías más contagiosas de la sociedad.  Es imposible cambiar el curso de la historia puesto que ésta responde al devenir de sucesos y acontecimientos del presente y del pasado, y es imposible arrepentirse antes de que los hechos ocurran.  Pero sí es posible corregir el rumbo desde el valor y la verdad, desde la autocrítica y la ética, porque todos somos actores sociales del cambio, para bien y para mal.



Adriana Fernández Lagoa 

domingo, 27 de noviembre de 2011

RESISTENCIA

FOTO DAVID ESCUDERO


Resistir el miedo y la impotencia.
Resistir el sueño por la noche
y esperar despierto a los fantasmas
y hacerlos pasar
y sentarlos a la mesa
hablarles, distraerles
compartir la muerte con ellos
caminar descalzo por la casa
calentar el café de la mañana
y esperar y esperar y esperar
la resistencia.

Adriana Fernández Lagoa