El país del miedo geométrico
y las putas aritméticas
de los corazones acorazados
de la verborragia
políticamente correcta.
El país de las vergüenzas
piadosas y del hidalgo
honor enredado en los molinos.
Del surco ensangrentado
en tierras yermas, de cunetas
con flores y rica servidumbre.
El país del canto y del espanto
de la moral, del cuento
de la literatura categórica
de la mutilación del pan y el vino
de la noche de San Juan
y la mañana de Sor Juana
de caballeros de verde gabán
y agujereadas gorras de lana
de zurras y de arropes
de animales heridos
de orinales hediondos
de soberbios epitafios
de castillos sin sueños
de duelos y quebrantos.
01/2013

Un pais que aguarda en la cuneta como el autoestopista que no sabe a donde va, ni qué destino le gobierna.
ResponderEliminarUn verdadero cambalache de sensaciones para guardar en la mochila y seguir buscando el norte que nos es esquivo.
un abrazo